ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA OCULARES
                                                                                                                                                                                               
 
 

Vía óptica.

NERVIO ÓPTICO:

El nervio óptico está formado por los axones de las células ganglionares de la retina, además de células gliales.
Presenta cuatro porciones: la intraocular, formado por fibras amielínicas que forman la papila, la orbitaria, con
forma de S, que atraviesa el cono muscular y el anillo de Zinn, la intracanalicular, en el canal óptico, y la
intracraneal
, que termina en el quiasma. Las tres últimas tienen fibras mielinizadas y están recubiertas por
meninges
.

El quiasma óptico  es la estructura donde se produce la decusación de fibras procedentes de la retina nasal (las de la retina temporal siguen por el mismo lado). Está adherido por la duramadre y la aracnoides al diencéfalo. Se relaciona lateralmente con la arteria carótida interna, y por abajo con el diafragma de silla turca.

La cintilla óptica  es la estructura nerviosa que lleva las fibras que salen del quiasma. La mayoría de sus fibras hacen sinapsis en el cuerpo geniculado externo, aunque un pequeño porcentaje abandona antes la cintilla hacia el tubérculo cuadrigémino superior (reflejo oculomotores) y hacia el área pretectal (reflejos pupilares).

El cuerpo geniculado externo es el lugar donde hacen sinapsis de los axones de las células ganglionares. Se piensa que a este nivel hay cierto procesamiento de la información.

Las radiaciones ópticas y áreas visuales se encuentran desde el cuerpo geniculado externo hasta el área 17.
Forman la pared externa de los ventrículos laterales, y en ellas se establecen conexiones con las áreas 18 y 19 y con otros centros de asociación para elaborar la percepción binocular final.

Inervación refleja.

VÍAS SIMPÁTICAS.

Las vías simpáticas nacen en la región hipotalámica, desde la cual las fibras van al centro cilio-espinal entre C8 y D2, donde hacen la primera sinapsis. Luego desde la médula ascienden y hacen sinapsis en el ganglio cervical superior.
Las fibras postganglionares siguen el plexo carotídeo hacia el nervio nasal, atraviesan el ganglio ciliar sin hacer
sinapsis
y penetran en el globo con los nervios ciliares que rodean el nervio óptico. Sus funciones son: dilatación
pupilar (midriasis), vasomotoras, inervación de cápsula de Tenon, músculos lisos, músculo de Müller y órbita en general.

VÍAS PARASIMPÁTICAS.

Las fibras parasimpáticas se originan en el tronco cerebral, cerca de los núcleos del III par (núcleo de Edinger-Westphal) y VII par (núcleo lácrimo-muco-nasal).

Las fibras del núcleo E-W son directas y cruzadas, son vehiculadas por el III par y alcanzan el ganglio ciliar,
donde hacen sinapsis. Las fibras postganglionares penetran en el globo con los nervios ciliares cortos, alcanzando
el músculo ciliar (acomodación).

Las fibras del núcleo lacrimo-muco-nasal van con el facial hasta el ganglio geniculado, luego al nervio petroso
superficial mayor, nervio vidiano, acabando en el ganglio esfenopalatino, donde hacen sinapsis. Las fibras postganglionares van con el nervio maxilar superior (V2), y por su rama orbitaria llegan hasta el nervio lagrimal y glándula lagrimal. Su función es regular la secreción de dicha glándula.